México mide casi dos millones de kilómetros cuadrados, casi cuatro veces España, y su geografía va del desierto de Sonora a la selva lacandona. El error más común al planearlo es tratarlo como un destino y no como ocho. Estas son las regiones que conviene distinguir, con lo que cada una ofrece y con la advertencia de que casi nunca se combinan bien dos que no sean vecinas.
Centro
Ciudad de México, Puebla, Estado de México, Morelos. El altiplano a más de 2.000 metros, templado todo el año. Aquí está la capital, que por sí sola justifica una semana: el Centro Histórico sobre Tenochtitlán, el Museo Nacional de Antropología, Coyoacán, Xochimilco. A su alrededor, Teotihuacán, Puebla con su barroco y sus chiles en nogada, Cholula, Tepoztlán y los volcanes. Es la región mejor conectada y la que menos coche necesita.
Bajío
Guanajuato, Querétaro, San Miguel de Allende, Zacatecas. La ruta de las ciudades coloniales de la plata, con centros históricos completos y clima seco y agradable. Es la región para recorrer despacio, con distancias cortas entre ciudades y autobuses de primera clase que funcionan bien.
Oaxaca
Estado propio en todos los sentidos: la capital gastronómica del país, dieciséis pueblos indígenas con lenguas vivas, Monte Albán y Mitla, los textiles de Teotitlán, el mezcal y la costa de Puerto Escondido y Mazunte. Cuenta con al menos una semana, porque la sierra hace que las distancias engañen.
Chiapas
Selva, montaña y la mayor densidad de patrimonio maya vivo. San Cristóbal de las Casas como base, Palenque, Yaxchilán y Bonampak, el Cañón del Sumidero y las cascadas de Agua Azul. Es la región más pobre del país y la más intensa culturalmente.
Yucatán y el Caribe
Yucatán, Quintana Roo, Campeche. Piedra caliza sin ríos, cenotes en su lugar, y la mayor concentración de ciudades mayas: Chichén Itzá, Uxmal, Ek Balam, Calakmul. Mérida y Campeche como ciudades coloniales, y la costa de Tulum a Cancún. La región más fácil de viajar de México y la más turística.
Golfo
Veracruz, Tabasco. La menos visitada por extranjeros. El Tajín, la cultura olmeca en La Venta, el café de Coatepec, el son jarocho y una cocina con huella española y africana directa. Húmeda y verde.
Pacífico
Jalisco, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Colima. Guadalajara y el tequila, Puerto Vallarta y Sayulita, Pátzcuaro y las mariposas monarca, la costa de Michoacán casi sin desarrollar. La región donde el turismo nacional pasa sus vacaciones.
Norte y Baja California
Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, las dos Bajas. Desierto, ranchos y las Barrancas del Cobre con el tren Chepe. Monterrey como ciudad industrial con buena cocina. La península de Baja California aparte: ballenas grises en invierno, vino en el Valle de Guadalupe, y el mar de Cortés, que Cousteau llamó "el acuario del mundo".
Cómo combinarlas
- Diez días: Centro más Oaxaca, o Yucatán completa. No las dos
- Dos semanas: Centro, Oaxaca y Chiapas; o Yucatán con Chiapas
- Tres semanas: se puede añadir el Bajío o bajar al Pacífico
- Vuelos internos: baratos y la única forma sensata de saltar entre regiones. Ciudad de México a Mérida son dos horas en avión y veinte por carretera
- Autobús de primera clase para todo lo que esté a menos de seis horas; es cómodo, puntual y mucho mejor que la reputación de los autobuses en América Latina
- No planee más de tres bases en dos semanas. El país castiga la prisa con horas de traslado