El circuito habitual de México —Ciudad de México, Cancún, Chichén Itzá, Tulum— concentra a la enorme mayoría de los visitantes en una fracción mínima del territorio. Estos doce lugares están abiertos, son accesibles y en casi todos estará usted con muy poca gente.
Sureste
- Calakmul, Campeche. Una de las ciudades mayas más grandes que existieron, con seis mil estructuras, dentro de una reserva de la biosfera con jaguares y monos aulladores. Se sube a una pirámide de 45 metros y desde arriba solo se ve selva hasta Guatemala. Recibe una fracción de los visitantes de Chichén Itzá.
- Bacalar, Quintana Roo. La laguna de los siete colores, de agua dulce sobre fondo blanco, con estromatolitos —formaciones bacterianas de las más antiguas de la Tierra— que hay que no tocar. A tres horas de Tulum y en otro mundo.
- Campeche ciudad. La única ciudad amurallada del Caribe mexicano, Patrimonio de la Humanidad, con las fachadas pintadas y baluartes completos. Tranquila, barata y casi sin turismo internacional.
- Yaxchilán y Bonampak, Chiapas. A Yaxchilán solo se llega en lancha por el río Usumacinta, frontera con Guatemala. Bonampak tiene los murales mayas mejor conservados que existen, con los colores originales.
Centro y Golfo
- Huasteca Potosina, San Luis Potosí. Cascadas turquesa por los carbonatos: Tamul, Micos, Puente de Dios y el sótano de las Golondrinas, una sima de 512 metros de la que salen miles de vencejos al amanecer.
- Real de Catorce, San Luis Potosí. Pueblo minero abandonado y semirrenacido a 2.750 metros, al que se entra por un túnel de 2,3 kilómetros de una sola vía. Territorio sagrado wixárika.
- Cuetzalan del Progreso, Puebla. Pueblo de niebla en la sierra norte, con mercado dominical indígena, cascadas y grutas.
- El Tajín, Veracruz. La ciudad totonaca con la Pirámide de los Nichos, 365 huecos, uno por día del año. Patrimonio de la Humanidad y casi vacía.
Oaxaca y Pacífico
- Hierve el Agua, Oaxaca. Cascadas petrificadas —no son agua congelada, sino carbonato depositado durante milenios— con pozas naturales sobre un precipicio.
- Sierra Norte de Oaxaca, con los Pueblos Mancomunados: ocho comunidades zapotecas que gestionan su propio ecoturismo, con senderos entre bosques de niebla y cabañas comunitarias.
- Costa de Michoacán. Cientos de kilómetros de playas casi sin construir, con desove de tortuga golfina entre julio y noviembre.
Norte
- Barrancas del Cobre, Chihuahua. Más extenso y en partes más profundo que el Gran Cañón, atravesado por el tren Chepe, con pueblos rarámuri en el fondo. Uno de los grandes viajes ferroviarios del continente y casi desconocido fuera de México.
Cómo llegar a estos sitios
- Casi todos necesitan coche de alquiler o colectivo más paciencia. Calakmul está a 60 kilómetros de la carretera y no hay transporte público hasta la entrada
- Duerma cerca y llegue a la apertura: en Calakmul y El Tajín eso significa tener el sitio para usted
- Contrate guías locales en el pueblo, no en la ciudad grande: cuestan la mitad y conocen el terreno
- En los Pueblos Mancomunados y en las reservas comunitarias el dinero va directamente a la comunidad, que es parte del argumento para ir
- Lleve efectivo: en muchos de estos lugares no hay cajero ni terminal de tarjeta