México celebra algo casi todas las semanas, entre fiestas patronales de pueblo y festivales de escala internacional. Estos son los que justifican organizar un viaje a su alrededor, en orden de calendario.
Primer semestre
- Carnaval, febrero o marzo. El de Veracruz es el más antiguo y musical, con son jarocho y danzón; el de Mazatlán el más grande del Pacífico. Cinco días antes del Miércoles de Ceniza.
- Equinoccio en Chichén Itzá, 20 o 21 de marzo. La sombra de Kukulkán baja la escalinata de El Castillo. Espectacular y con decenas de miles de personas; hay quien prefiere verlo en Dzibilchaltún, donde el sol atraviesa un templo entero.
- Semana Santa, marzo o abril. Las procesiones de Taxco son las más intensas del país, con penitentes. Es también la semana en que México entero viaja: reserve con meses de antelación o quédese quieto.
- Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes, abril y mayo. Tres semanas, la feria más grande del país, con charreada, palenque y conciertos.
Verano
- Guelaguetza, Oaxaca, los dos lunes siguientes al 16 de julio. El festival indígena más importante de México: delegaciones de las ocho regiones del estado bajan con sus trajes, músicas y danzas a un auditorio en el cerro del Fortín. Las entradas se venden con meses de antelación y el hospedaje en la ciudad se agota. Alrededor hay una semana entera de actividades gratuitas en las calles.
- Feria de la Uva y el vino, Valle de Guadalupe, agosto. La vendimia bajacaliforniana, con catas en las bodegas.
Otoño, que es la temporada fuerte
- Grito de Independencia, noche del 15 de septiembre. A las once en punto el presidente da el grito desde el balcón de Palacio Nacional ante el Zócalo lleno; cada plaza del país repite la escena con su alcalde. El 16 hay desfile militar. Es la noche más nacional del año.
- Festival Internacional Cervantino, Guanajuato, octubre. El mayor festival de artes escénicas de América Latina: tres semanas de teatro, música y danza en una ciudad de callejones, con países invitados cada edición.
- Día de Muertos, 31 de octubre al 2 de noviembre. Oaxaca, Pátzcuaro y Mixquic son los tres lugares donde se vive con más intensidad. Reserve con tres o cuatro meses de antelación; en Oaxaca se agota todo.
- Noche de Rábanos, Oaxaca, 23 de diciembre. Una tradición de 1897 en la que se tallan escenas enteras en rábanos gigantes y se exponen en el zócalo por unas horas. Absurdo y encantador, con colas de varias horas.
Diciembre
- Guadalupe, 12 de diciembre: millones de peregrinos en la Basílica de Ciudad de México
- Posadas, del 16 al 24: procesiones de barrio con piñata y ponche, en todo el país
- Nochebuena y Año Nuevo: la temporada más cara y más llena en las costas
Consejos prácticos
- Reserve con antelación real: tres o cuatro meses para Día de Muertos en Oaxaca, dos para el Cervantino, y desde enero para Semana Santa en la costa
- Los precios de hospedaje se duplican o triplican en esas fechas
- Las fiestas patronales de pueblo no salen en ninguna guía y suelen ser mejores que los festivales grandes: pregunte en el mercado del lugar donde esté
- Muchos festivales tienen programa gratuito en la calle además del de pago. En la Guelaguetza, la parte gratuita es la mitad del interés
- El 16 de septiembre, el 2 de noviembre y el 12 de diciembre son días festivos con bancos y oficinas cerrados